mayo 25, 2026
El documento sostiene que, frente al impuesto al patrimonio de 2026, el Decreto 240 autorizó expresamente registrar ese valor contra reservas o llevarlo a resultados durante el año, aun cuando esa salida choque con la técnica contable tradicional. La tesis central es que, en un escenario de emergencia económica, el decreto con fuerza de ley prevalece sobre la norma reglamentaria técnica, por lo que el profesional contable no debería desconocer esa jerarquía ni presionar su incumplimiento por vía de salvedades u opiniones. En ese sentido, el texto defiende que, aunque la medida pueda verse como antitécnica, el debate sobre su validez le corresponde a los jueces y no al Contador.