Luego de la audiencia pública sobre la reforma tributaria, que se realizará hoy en la Biblioteca Luis Ángel Arango, con participación de diversos sectores representativos de la población colombiana, la próxima semana será definitiva para este proyecto.

El martes concluye el trabajo adelantado por las tres subcomisiones parlamentarias creadas para afinar y ajustar el contenido propuesto por el Gobierno en esta polémica iniciativa.
 

Para el miércoles siguiente se espera la ponencia definitiva y el inicio de los debates oficiales, en las comisiones terceras conjuntas de Senado y Cámara, que deberán votar antes del 5 de diciembre.
 

El Ministerio de Hacienda aspira a que los acuerdos logrados en las mesas de trabajo y los foros públicos, faciliten el camino para la aprobación de la iniciativa, a la que se le agota el tiempo.
 

Mientras tanto, en los grupos de discusión, los congresistas siguen agregando proposiciones, como la de bajar el IVA a los arriendos comerciales, el cual está planteado en 16 por ciento, pero los parlamentarios estiman que debe quedar al 5 por ciento porque, de lo contrario, se obstaculizaría la marcha de la industria y el comercio, sectores clave para el crecimiento de la economía y la generación de empleo.
 

También se ha propuesto poner en tolda aparte el concreto y el asfalto que se utiliza para adelantar obras públicas, teniendo en cuenta que estos dos productos, en el proyecto, quedaron gravados con la tarifa general del IVA, de 16 por ciento.
 

En cuanto a la reducción del precio de la gasolina, a través de la fusión de algunos de los impuestos que tiene colgado el combustible y que encarecen su costo para el consumidor final, los congresistas pusieron sobre la mesa la idea de unir el IVA con la tasa global.
 

De igual manera, se intenta bajar a un IVA del 5 por ciento, la obligación tributaria de los hoteles, que pasó del 10 al 16 por ciento.
 

CONGRESISTAS ESTÁN MOVIENDO VARIAS FICHAS
 

Según el representante a la Cámara David Barguil, una de las propuestas que más discusión ha suscitado es la del impuesto al consumo para los restaurantes.
 

El Gobierno propuso que se les cobrara 8 por ciento, en reemplazo del IVA del 16 por ciento que tienen hoy. Los establecimientos con ventas inferiores a 50 millones al año no estarían sujetos al gravamen.
 

Sin embargo, los congresistas propusieron que el tope se subiera a 80 millones de pesos y, ayer, según confirmó Barguil plantearon dejar exentos los restaurantes con ventas por debajo de 120 millones al año.

Tomado de: Portafolio.co