En el décimo mes del año, el índice de precios al consumidor tuvo una variación muy inferior que la esperada.

Según reveló anoche el Dane, la inflación fue de -0,26 por ciento, cifra que se ubica muy por debajo de a lo que esperaban los analistas.

La encuesta de expectativas realizada por el Banco de la República señalaba que los 55 expertos consultados esperaban, en promedio, una variación de 0,12 por ciento en el IPC.

Con estos datos, la inflación entre enero y octubre suma 1,89 por ciento, mientras que en los últimos 12 meses alcanza el 1,89 por ciento, por debajo de la meta del Emisor, cuyo rango está entre 2 y 4 por ciento.

Si se mira por grupos de gasto, fueron los alimentos los que ejercieron presión a la baja. El IPC fue de -1 por ciento en este segmento, como consecuencia de un fuerte descenso en tubérculos y plátanos (-11,51 por ciento), hortalizas y legumbres (-5,86 por ciento), y frutas (-3,9 por ciento), según reveló el Dane.

Entre tanto, los gastos de diversión tuvieron un descenso de 0,32 por ciento.

Los demás segmentos tuvieron variaciones por encima del promedio. El de mayores aumentos fue la vivienda, con 0,15 por ciento, impulsado por la ropa del hogar y los aparatos domésticos.

En el caso de la salud, el alza fue de 0,09 por ciento, en donde el mayor incremento se produjo en gastos de aseguramiento privado.

Otras áreas en las que hubo un leve descenso en el indicador de precios al consumidor fueron comunicaciones, con -0,01 por ciento, y transporte, con -0,12 por ciento.

Solamente dos ciudades tuvieron aumentos en sus precios. Se trata de San Andrés, con 0,16 por ciento en octubre, y Medellín, con 0,03 por ciento.

En el otro extremo de la tabla se ubican Cali, cuyo descenso fue de 0,7 por ciento, seguido por Riohacha, Florencia y Montería, con 0,5 por ciento.

Entre tanto, la variación de los precios en Bogotá fue de 0,26 por ciento, levemente por debajo del promedio nacional, dijo el Dane.

Tomado de: portafolio.co