El Virgin Group ha lanzado (o se ha fusionado con) cientos de compañías a lo largo de los años, y nuestro equipo ha obtenido bastante práctica en el proceso de incorporar nuevas compañías a nuestra marca.
Esta era una preocupación principalmente para las compañías establecidas, pero con el crecimiento de las tecnologías de la información, especialmente en la última década, he estado recibiendo cada vez más preguntas de nuevos emprendedores sobre este tema, conforme las empresas incipientes exploran la combinación de sus productos y servicios con los de compañías establecidas, o incluso otras empresas incipientes.
Viajé recientemente al noreste de Gran Bretaña para celebrar el primer aniversario del ingreso de Virgin Money en el sector bancario. Me asombró ver cuánto había cambiado en el curso de 12 meses.
Cuando compramos Northern Rock y empezamos el proceso de dar una nueva marca al banco, esta industria en Gran Bretaña estaba de rodillas, como consecuencia de la crisis financiera; los consumidores tenían poca confianza en nuestras instituciones más ilustres. Estaba empezando a tener efecto en los empleados, que habían estado haciendo su mejor esfuerzo en condiciones muy difíciles.
Transformar una cultura es difícil bajo cualquier circunstancia, pero cuando un equipo ha estado trabajando junto por mucho tiempo ya ha establecido formas de lograr que se realice la labor.
Y posiblemente más que cualquier otro sector -con buena razón-, la banca está controlada por muchas normas y regulaciones estrictas. Así que había inquietud, dentro y fuera de la compañía, frente a que pasáramos un momento difícil introduciendo la cultura de Virgin en las exsucursales de Northern Rock.
Sabíamos, por experiencia, que uno no debería subestimar nunca la importancia de sus acciones durante las primeras etapas. El periodo de reestructuración (y, en ocasiones, el caos moderado), cuando casi todos en la compañía tienen que improvisar nuevas formas de trabajar juntos, ofrece muchas oportunidades para el cambio, y para los errores.
El personal y los clientes necesitan ser tratados con respeto, las nuevas empresas necesitan reconstruirse con un propósito que se adapte a su marca (más allá de solo la ganancia financiera), y usted necesita hacer correr la voz de que la empresa ahora propone algo diferente. Una vez que este periodo termina, puede ser increíblemente difícil revertir las prácticas laborales de los empleados y su perspectiva general.
Nosotros adoptamos un enfoque gradual, cambiando las sucursales a tiendas y salas de reunión Virgin Money, una por una, transformando la arquitectura de cada espacio.
Como he mencionado en columnas anteriores, en las salas de encuentro, los miembros del público pueden relajarse, tomar un café, leer los periódicos y - si lo desean - realizar operaciones bancarias en línea. Una vez que concluyeron los cambios físicos, fue más fácil que el personal visualizara cómo funcionaría la empresa cotidianamente. Luego comenzamos la siguiente fase, incluyendo cambios como ayudar a ofrecer apoyo a jóvenes emprendedores y alentar a la gente en la comunidad a usar nuestro espacio productivamente.
En la actualidad, al entrar en las áreas de recepción se puede percibir que algo especial está ocurriendo. Hay una verdadera efervescencia, y se extiende a través de la cultura laboral del personal. Eso es algo que me enorgullece. Pienso que estamos logrando este cambio porque, más que nunca, Virgin Money está ofreciendo a estos empleados la oportunidad de trabajar para una compañía que realmente les importa.
Virgin no está solo en este enfoque de usar su cultura corporativa como una herramienta cuando se integran nuevas adquisiciones. Las vanguardistas compañías tecnológicas Google y Twitter tienen culturas que dan poder a los empleados excelentes para que logren sus metas: Twitter ha integrado con suavidad a muchas empresas incipientes pequeñas en su grupo, y aunque algunas de las adquisiciones de Google han sido un poco más grandes, el énfasis de la compañía en crear una cultura corporativa magnífica parece estar ayudando al proceso de trabajar sin alteraciones. No es una coincidencia que las compañías con fama de tratar bien a los empleados sean las más exitosas.
Una vez que se ha inculcado la cultura empresarial correcta, puede ser una delicia verla propagarse. Esa fue nuestra experiencia en Virgin Media, cuando el director ejecutivo Neil Berkett y su equipo tomaron dos cadenas de cable en decadencia y se las arreglaron para darles la vuelta. Esta industria era terreno desconocido para Virgin Group, pero el poder de la marca y todo lo que defiende nos guió bien. El mes pasado, se pactó un acuerdo de adquisición con Liberty Global, beneficiando a todos los involucrados; incluidos, y no menos, a los empleados de Virgin Media.
Si usted está tratando de determinar si fusionarse o adquirir o no otra compañía, es importante no dejarse llevar por la esperanza de los ingresos proyectados, sino más bien considerar cómo la marca y el propósito de esa compañía encaja con la suya. Una cultura corporativa grandiosa es crucial para tener éxito a largo plazo: ¿Este acuerdo configura a ambas compañías para seguir forjando una juntas?
Tomado de:portafolio.co