Para algunos empresarios consultados la nueva medida cayó bien, porque según ellos, brinda la oportunidad para que las empresas contraten un mayor número de personas de manera formal. 
 

Germán Ramos, gerente de Proyectos de Root & Co, opinó que “es muy positivo porque la disminución lo que hace es afectar directamente el PyG (pérdidas y ganancias) y al costo de la mano de obra. 
 

“Y genera unos espacios presupuestales para crear nuevos empleos. Cualquier alivio que reduzca costos laborales es positivo para la generación de empleo”, afirmó Ramos. 
 

Y añadió que “el sector textil y de la confección como es uno de los más intensivos en mano de obra puede ser uno de los más beneficiados en este tema”. 
 

Julio César Mendoza, director del Clúster Textil Confección del Tolima, resaltó la disminución de costos para los empresarios y también calificó la medida “como positiva”. 
 

“En esas condiciones, las empresas que más contratan trabajadores, las que emplean mano de obra intensiva se van a ver beneficiadas. 
 

“Yo creo que cada vez es más expedito el camino de la formalización empresarial, de la legalización de la nómina”, explicó. 
 

De acuerdo con Mendoza, “el incentivo” beneficiará en mayor medida a las empresas que pertenecen al sector manufacturero, que según él, “son intensivas en generación de mano de obra”. 
 

ESCEPTICISMO 
 

Pese al optimismo de los empresarios y del Gobierno, representantes de la academia como Jaime Lozano, director del Centro de Estudios Regionales de la Universidad del Tolima, son escépticos con los alivios.
 

“Yo soy muy escéptico en creer que esos beneficios que les otorgan a los empresarios estimulen la contratación o vinculación a empleo digno en el Departamento. 
 

“Parece que el problema fundamental está en la activación de una economía industrial y una alternativa de desarrollo económico diferente a la trayectoria que actualmente tiene la ciudad”, opinó Lozano. 
 

Y agregó que, “no veo cómo la ciudad o el Departamento con esos pequeños estímulos pueda el empresariado aumentar sus tasas de desarrollo y generen empleo. 
 

“Realmente la imagen especular de las mejorías económicas empresariales se ve en el incremento del empleo industrial y la mejora en los salarios dignos de los empleados del Departamento, y uno no ve que eso ocurra”, aseguró Lozano. 
 

LOS ALIVIOS 
 

En 2013 se desmontaron los parafiscales que eran los aportes que las empresas pagaban al Sena y al Icbf. Desde el 1 de enero se estableció la eliminación de la contribución del 8.5 por ciento que pagaban los empresarios correspondiente al aporte de salud de los empleados. Es de recordar, que el aporte a salud era de 12.5 por ciento (8.5 el empleador y 4 por ciento el trabajador). Ahora, los empleadores ya no pagarán. aunque los trabajadores continuarán aportando el 4 por ciento como venía siendo. Tanto los aportes a salud como los del Icbf ySena, resultarán del Cree, que se tributará sobre las utilidades de las empresas. 

tomado de:eluniversal.com.co