Ser mujer en México implica tener una doble jornada de trabajo: doméstico y extra doméstico.
El 43.5% de las mujeres de 14 años y más forman parte de la Población Económicamente Activa (PEA), de las cuales 91.9% combina sus actividades extra domésticas (trabajo, estudio) con quehaceres del hogar, de acuerdo con datos del segundo trimestre de 2012 de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).
En contraste, sólo el 54.5% de los hombres cumple dicha condición.
De las mujeres pertenecientes a la PEA el 95.1% realiza alguna actividad económica, mientras que el 4.9% se encuentra en la tasa de desocupación. Otro 23.5% trabaja por cuenta propia, 2.5% son empleadoras y 9.2% no recibe remuneración por su trabajo.
Dos de cada tres mujeres ocupadas (64.8%) son subordinadas y remuneradas. De ellas, el 44.7% carece de acceso a servicios de salud, el 35.2% no cuenta con prestaciones y 44.1% labora sin tener un contrato escrito.
La mayoría de las mujeres ocupadas desempeñan actividades en el sector terciario (ocho de cada 10), de las cuales las más relevantes son que tres de cada 10 (31.9%) son comerciantes, 27.6% son trabajadoras en servicios personales y 14.3% oficinistas.
Por nivel de educación, 67.3% de las mujeres ocupadas cuentan con secundaria o más, proporción que resulta mayor a la de los varones en más de cuatro puntos porcentuales.
El promedio de ingreso por hora trabajada indica que a mayor escolaridad los ingresos aumentan, no obstante, se observa que en todos los niveles educativos, los hombres ganan más que las mujeres y se hace más pronunciado cuando el nivel de escolaridad es menor.
tomado de:cnnexpansion.com