Desde el 2007, el régimen de contabilidad pública de Colombia se ha basado en la contabilidad de ejercicio, con un solo modelo de contabilidad para el sector público (incluidas las empresas de propiedad estatal) y todas las entidades que forman parte de la administración pública. Sin embargo, las empresas estatales llevan duplicidad en los estados financieros generando confusión, ya que además del modelo de contabilidad de la CGN, cada empresa estatal tenía que informar a una entidad de supervisión con sus propios requisitos contables. Por otra parte, las mayores empresas estatales, que reciben financiamiento internacional, tuvieron que preparar los estados financieros bajo normas nacionales y convertirlas a las normas internacionales vigentes (NIIF o Principios Contables Generalmente Aceptados para EE.UU.), en función del mercado de valores donde cotiza la empresa. Por lo tanto, se requieren diferentes conjuntos de libros de contabilidad y recursos adicionales (personal y sistemas) para proporcionar información financiera a los diferentes reguladores de los mercados y los inversores.

Factores clave de éxito

El éxito de este proyecto debe mucho al liderazgo pleno de la Contaduría General de la Nación, en conjunto con Ministerio de Economía y Finanzas, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, la Junta Técnica de Contabilidad, y a varias empresas de propiedad estatal. También fue importante el intercambio Sur-Sur con la Oficina del Contralor General de Perú (que ha llevado a cabo con éxito un proceso de reforma de la contabilidad).

"Hemos hecho avances importantes en la reforma de la contabilidad pública en Colombia, en cooperación con el grupo de Administración Financiera del Banco Mundial. Para nosotros, será de vital importancia contar con el apoyo continuo del Banco en las siguientes fases de la reforma (es decir, la emisión de normas y difusión)", Pedro Luis Bohórquez Ramírez, Contador General de la Nación.

Tomado de: contaduria.gov.co