Entre los propósitos para recibir un nuevo año está el de vivir con tranquilidad y el de administrar correctamente las deudas que tiene.

Si no ha sido de los más cuidadosos con sus finanzas, siga los consejos juiciosamente y fije nuevas metas para el 2014.


Pisando terreno. Para salir de deudas no solamente se requiere voluntad, también realizar un plan que contenga metas y objetivos que permitan cumplir en determinado tiempo con las obligaciones.

Para empezar con el pie derecho, haga una lista de los gastos que tiene mensualmente, determine cuáles son indispensables y cuáles no, y en qué de éstos puede cambiar hábitos para ahorrar dinero.


Identificando el objetivo. Dentro de su lista de egresos, no olvide especificar a quién le debe, cuánto le falta para cancelar esa deuda, en cuánto tiempo, cuáles son los costos de cada deuda (intereses) y fechas de pago.

Orden ascendente. Organice las deudas de mayor a menor monto.

Manos a la obra. Una vez haya identificado los gastos prioritarios y haya diseñado una estrategia para para reducir costos, destine una parte de sus ingresos para el pago de deudas y empiece por cubrir con las de más alto valor. Recuerde que al baja las deudas más grandes, usted baja su costo financiero.

Cronograma. Con el dinero disponible, fije el cronograma de pagos y cumpla juiciosamente con las fechas que fijó.


Transformación. Cambie hábitos de consumo y sacrifique un poco sus comodidades para cubrir sus obligaciones urgentes. Por ejemplo: lleve almuerzo en lugar de comprar, en vez de salir los fines de semana a comer por fuera, planee y coma en casa…


Ingresos extras. Si tiene una deuda que se pueda cubrir parcial o totalmente con la prima que recibirá a final de año no dude en utilizarla para eso, sobre todo para pagar sus deudas más costosas.

Logrando metas. Cuando logre que las deudas lleguen a cero, propóngase nuevas metas pensando en el futuro de su patrimonio (ahorro para comprar la casa, el carro, para la jubilación, educación de los hijos.

Tomado de: cuadresubolsillo.com