Recientemente la Unión Europea decidió que en el año 2014 las importaciones de biodiesel desde India y Argentina serían más costosas. La Comisión Europea habló de US$300 y US$340 (217 euros y 246 euros) por tonelada de biodiesel importado desde Argentina, y entre US$168 y US$246 (122 y 179 euros) por tonelada importada desde Indonesia.
Inclusive Colombia ha impuesto este año salvaguardias al comercio de productos como textiles, calzado y acero para proteger la industria y puso mayores cuotas y controló más la importación de productos agropecuarios, lo que también ha despertado recelo en países con los que se tenían buenas relaciones comerciales, sobre todo de América Latina.
El informe revela que al país todavía le queda camino por recorrer en materia de desgravación arancelaria, teniendo en cuenta que los aranceles consolidados que presentó en el año 2011 siguen siendo altos para productos agropecuarios y no agropecuarios, pero ha avazado en los efectivamente aplicados.
El arancel aplicado como ‘Nación Más Favorecida (NFM)’ para productos agropecuarios es de 14,9% y 7,8% para los no agropecuarios que ingresan al país. Chile, por su parte es uno de los países más abiertos de la región, con un porcentaje del 6% para los dos casos, Perú en 4,1% y 3,6%, y México 21,2% y 5,8%.
Otros pares suramericanos como Brasil han demostrado un avance significativo en estas preferencias en el sector del campo con protecciones de 10,1% pero protege más su industria con 14,1%. Estados Unidos por su parte propugna un arancel consolidado de 4% y 3,2%.
Todo esto, invita a repensar las condiciones del comercio. Si realmente el mundo está dispuesto a asumir el libre comercio como un compromiso donde todos abren sus fronteras o si se seguirán blindando con mayores costos, eso además, teniendo en cuenta la teoría que propugna la OMC sobre el “hecho en el mundo”, lo que implica que encarecer un producto tiene el mismo efecto en la cadena mundial del comercio.
Burocracia pone en jaque la transparencia de los países Ocde
octubre 11th, 2013
Pertenecer a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde), el tan mentado ‘Club de las buenas prácticas’, parece un acuerdo que solo se queda en el papel, pero no reviste importancia para los empresarios.
La burocracia se ha vuelto el peor enemigo de este club que, a pesar de tener firmado por los 40 países el Convenio Anti-soborno, solamente en ocho se contemplan medidas efectivas para combatir este delito, que se comete a nivel transnacional y que pone en tela de juicio la transparencia que tanto publicita la Ocde.
En cuatro de ellos hay una implementación activa y son quienes concentran 24,2% del comercio mundial (Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y Suiza), los otros cuatro, 6,1% (Italia, Australia, Austria y Finlandia) tienen una aplicación moderada, y 30 más, con 38,2% del comercio en sus manos están identificados entre un accionar limitado o nulo.
Pero sobre todo, este análisis contempla que efectivamente las trabas que imponen desde los Gobiernos al comercio, les pega en el bolsillo a los empresarios y por supuesto, presentan la oportunidad perfecta para que funcionarios con alto grado de discrecionalidad sean sobornados o cobren un dinero por una mayor eficiencia en los trámites objetivamente propuestos.
Recientemente la Agencia de Noticias EFE reseñó un caso en el que el mayor empresario de estaño chino, Lei Yi, presidente de Yunnan Tin, fue apresado por haber aceptado sobornos. Fue acusado de recibir pagos por un valor de US$3,2 millones (20 millones de yuanes).
Entre las personas que habrían sobornado a Lei aparece Li Hongtao, presidente de la compañía Leed International Education Group, en la que el banco de inversiones Goldman Sachs poseería una participación importante.
El presidente de Yunnan Tin habría recibido dinero desde 2008 de empresarios que buscaban “beneficiarse de la posición de Lei y conseguir ayuda y apoyo” en negocios en la provincia, según referenció la Agencia.
Pero este caso no está muy lejano de lo que sucede en Colombia. De hecho el problema radica en que no hay estadísticas para tipificar el delito. Faltan infinidad de herramientas que el país deberá poner en marcha ahora que inició su proceso de entrada oficial a la Ocde.
En entrevista con LR, Elisabeth Ungar, directora ejecutiva de Transparencia por Colombia, afirmó que estas situaciones suceden porque los negocios se ponen por encima de la ética y la transparencia, y que las trabas y la burocracia solo son una excusa.
Pero sería tapar el sol con un dedo si no se pensara que muchos de los funcionarios tienen un costo y si las normas no son claras y dan cabida a que en ellos recaigan la toma de decisiones se abre más camino a la corrupción. Y aquí volvemos al acertijo del huevo y la gallina: ¿quién es el culpable del soborno el Estado o el empresario?
En Colombia se publicará hoy el nuevo proyecto de Estatuto Aduanero que será el que “Teniendo como referencia el Convenio de Kyoto” establecerá las reglas de juego del comercio internacional del país desde el punto de vista aduanero.
Un aspecto que no está divorciado del delito que se viene mencionando en el reciente artículo, pues gran parte de las críticas que se le han establecido han sido sobre el régimen sancionatorio y sobre todo con normas que le dan cabida a la toma de decisiones de funcionarios que no tienen una mayor jerarquización dentro de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) y que les señalan algunos irrisorios parámetros metodológicos, pero que en últimas tienen en sus manos decisiones de gran calibre.
Y sobre todo, está en el orgullo de la entidad la nueva figura de confianza con el Operador Económico Autorizado…y la confianza es…objetiva o subjetiva.
Ñapa: La próxima semana saldrá el informe sobre las multinacionales en los mercados emergentes y las tareas que las compañías deben suplir para que no se promueva la corrupción.
Si sobre 40 estados, 30 no están aplicando efectivamente medidas contra el soborno ¿qué arrojará este informe sobre la calificación de 100 multinacionales?
Tomado de: larepublica.co