En esta etapa, los legislativos tendrán la tarea de afinar temas como las reducciones arancelarias y los beneficios reales a la economía de cada región, que ya han recibido las críticos de la industria y el agro nacional.

Pese a esto, el acuerdo le está dando para ganar a cada Nación. Por ejemplo, al sector industrial colombiano, el TLC permitirá que gran parte de la oferta ingrese libre de aranceles, pues se definió desgravar un 72% para las exportaciones actuales del país.

Dentro de estos, destacan productos como tintes para cabello, puertas y marcos de madera, lavabos, inodoros, revestimientos de yeso, entre muchos otros.

Por su parte, habrá una desgravación paulatina, en unos 10 años, para otros elementos como tubos plásticos, papel higiénico, agendas, tejas y baldosas, así como productos para la construcción.

En cuanto al sector agropecuario, varios subsectores tendrán reducciones una vez entre en vigencia el TLC. Por un lado, para la carne de bovino "se negoció un contingente de 1.000 toneladas con aranceles intracuota que se desgravarán en cinco año, y crecimiento de 350 toneladas por año, hasta completar 5.000", según dijo el Ministerio de Comercio.

Por su parte, los floricultores podrán llevar rosas, claveles, crisantemos y azucenas, a través de un contingente de 300 toneladas con cero arancel y un crecimiento de 10 toneladas anuales hasta llegar a 500 toneladas.

También, habrá beneficios arancelarios para hortalizas, frutas, confites, galletas u otros productos de panadería, y chocolates, en desgravaciones que se harán una vez que entre en vigencia el acuerdo o en el transcurso de hasta 10 años.

Para Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), concretar este acuerdo representa una excelente oportunidad para el país, gracias a la cercanía con Panamá y destacó que el proceso ha buscado fomentar la transparencia comercial a través de la cooperación aduanera.

Tomado de: larepublica.co