¿Empoderar personas no contadores en órganos claves de la profesión?

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De Computationis Jure Opiniones
Numero 1647, 02 de Noviembre de 2015.

En septiembre de 2015 el Parlamento de Bangladesh aprobó la Financial Reporting Act. Estos documentos nos muestran con claridad el camino que están recorriendo los legisladores a través del mundo para fortalecer el buen gobierno.

La mencionada ley creó el Financial Reporting Council (FRC), cuyas funciones comprenden: “Standards setting división, Financial reporting monitoring division, Audit practice review division, Enforcement división”. He aquí otro punto de referencia para todos los que plantean la reforma de los órganos de la profesión contable en Colombia. De especial interés son los cuestionamientos que los profesores hacen a la nueva regulación, como por ejemplo, la crítica de Javed Siddiqui, divulgada bajo el título FRC: Accounting profession faces a challenge.

Siddiqui sostiene: “ (…) To start with, the composition of the FRC is likely to be a potential problem. There is hardly any dispute regarding the competence of the representatives from the ministries of finance and commerce, the Bangladesh Bank, the BSEC, the Comptroller and Auditor General’s (CAG) office, and the National Board of Revenue (NBR) in their related fields. However, much of FRC’s function would involve overseeing the work of professional accountants, who have years of practical experience in their field. In addition, the FRC would also be responsible for the adoption of International Financial Reporting Standards (IFRS) and the International Standards on Auditing (ISA). Understandably, carrying out these functions will warrant high degree of professional expertise in the area of auditing and financial reporting. Interestingly, out of 12 members of the council, the FRA requires only one member to possess a professional financial reporting and auditing qualification (there will also be one member from the Institute of Cost and Management Accountants of Bangladesh, but membership of ICMAB does not require professional experience and expertise in auditing). It is hard to imagine that the non-accountant members sitting in the FRC would have adequate expertise to make decisions on adoption of international accounting and auditing standards or monitor the activities of professional accountants in public practice. (…)”

Varias legislaciones han optado por empoderar personas no contadores en órganos claves de la profesión. Obviamente los contadores rechazan este tratamiento. El punto es que si bien los que más saben son los contadores, también es cierto que ellos están frente a un claro conflicto de interés, puesto que se trata de resolver sobre ellos mismos y que, tratándose de información financiera, hay muchas otras partes interesadas, que finalmente son los usuarios de los servicios contables, los que suelen soportar el daño que causan los malos contadores. La estrategia de IFAC de formar el PIOB puede ser una tercera vía adecuada para resolver este asunto.

Hernando Bermúdez Gómez