Uber modificó su modelo de negocio a un contrato de arrendamiento de autos

(La República) La plataforma habilitó nuevamente su servicio en Colombia, luego de 20 días, como intermediario entre conductores y usuarios.

 

Uber volvió al país. La plataforma, que prestó sus servicios hasta el pasado 31 de enero y tuvo que desconectarse en cumplimiento a un fallo de la Superintendencia de Industria y Comercio, regresó luego de 20 días con un nuevo modelo, que permitirá arrendar un vehículo con un conductor, bajo un acuerdo entre las partes al momento de la llamada y en el que la app será el puente que conecta a las dos partes para que entre ellas celebren un contrato.

Este nuevo sistema, que sorprendió tanto a los usuarios como al propio Gobierno, también introdujo cambios en el servicio con cinco opciones para el alquiler de vehículos, entre las que está el alquiler por horas, pero lo que más llamó la atención es el cambio en la relación entre el usuario, el conductor y la aplicación, pues antes se tenía a Uber como una app para conectar a los usuarios con ‘socios conductores’, y ahora se habla de arriendos.

“Acá vienen un montón de problemas, todas las responsabilidades ahora quedaron en cabeza de los usuarios y los conductores. Creo que el problema se agravó, pues ahora el usuario no puede reclamar a Uber”, explicó Daniel Alejandro Monroy docente de derecho económico de la U. Externado, quien aclaró que lo que ahora se tiene es “un contrato de corretaje” entre los dos puntos, choferes y usuarios, y una vez se ponen en contrato estos dos puntos lo que se celebra es un contrato de arrendamiento.

Según Monroy, el servicio es parecido a las agencias de alquiler, con la diferencia de que acá hay conductor. “Como ese es un mercado que no está regulado, ellos están intentando escapar del mercado de transporte”, dijo el abogado, quien aseguró que falta que se revise si se tratará de un contrato civil, o de un “contrato o prestación de consumo”, con lo que se activarían mecanismos de protección del consumidor.

Por otro lado, desde la Superintendencia de Transporte, se anunció que ya se hizo un requerimiento a la empresa para estudiar las condiciones con las que Uber definió volver a prestar su servicio. “Solo cuando podamos verificar esas condiciones podríamos saber si podríamos eventualmente abrir una investigación o no, y tomar medidas”, dijo la superintendente de Transporte, Carmen Ligia Valderrama.

Otros interrogantes que se generan con el regreso de Uber tienen que ver con la demanda que la compañía anunció que interpondrá contra el Gobierno, con que no es claro cuál es el nivel de protección que tendrá la plataforma frente a sus pasajeros y conductores, y que incluso la app habla de la posibilidad de que se vinculen taxis.

“Este nuevo modelo de negocio, que se indica es temporal, planteará el reto de interpretar si el contrato de arrendamiento del vehículo, junto con el contrato de prestación de servicios de conducción, en realidad no constituyen la prestación de un servicio de transporte por parte del propietario o tenedor del vehículo, o en últimas por Uber, como lo habían interpretado las autoridades”, mencionó también David Beltrán, asociado principal del área de Corporativo/M&A de PPU.

Frente a la situación Uber aclaró que encontró un modelo que permite operar dentro del marco legal colombiano mientras avanzan en una regulación inteligente para las plataformas. “El modelo de Uber siempre ha sido legal, muestra de esto es que ha pagado más de $70.000 millones en impuestos”, respondió la empresa.

 

La República

 

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