(Contrapartida 4929) Los enfermeros, los bomberos, los maestros, los jueces municipales, los policías, los contadores son necesarios, pero no se les concede reconocimiento social ni económico

Contrapartida Pontificia Universidad Javeriana

 

De Computationis Jure Opiniones
Número 4929, Marzo 16 de 2020

 

En el número de febrero de 2020, The CPA Journal publicó un artículo de Dana R. Hermanson, PhD, Heather M. Hermanson, PhD y Susan D. Hermanson, PhD, titulado Where Is Public Company Auditing Headed? En este se señala: “What does the future hold for public company auditing in the United States, and what are the implications for professionals, regulators, and educators? While the authors are strong proponents of the auditing profession and its contribution to society, they see several emerging areas of concern: 1) the relatively slow growth of the public company auditing market, 2) the increasingly rigorous PCAOB inspections, 3) the profession’s relatively low starting pay and intense working conditions, and 4) the far-reaching impact of emerging technology. Overall, the public company auditing profession is facing some serious challenges, but the authors believe that steps can be taken now to bolster the long-term prospects of the profession.”

A lo largo de la segunda mitad del siglo XX y en lo que va del XXI, son muchos los cuestionamientos que se han hecho a las firmas de auditoría tanto desde fuera de ellas, como desde su interior.

Cosa similar sucede con la revisoría fiscal colombiana, aunque esta no está limitada a las empresas inscritas en bolsa, también llamadas públicas.

No cabe duda de que son organizaciones que enfrentan altas expectativas que albergan el público y las autoridades gubernamentales. Se trata, en consecuencia, de una actividad riesgosa, peligrosa, que algunos dicen cobra una prima por ello. Es muy generalizado el criterio según el cual uno de los grandes enemigos es la creciente expedición de regulaciones que afectan a los clientes o a las propias firmas de auditores. En Colombia la remuneración crece en torno al aumento en el índice de inflación, pero algunas mal llamadas colaboraciones rebasan los presupuestos. Realmente son cada vez menos los egresados que quieren trabajar en las firmas, porque la promesa de una larga y próspera carrera solo aplica para unos pocos y tiene por contrapartida un trabajo muy fuerte, prácticamente sin tiempo para otros asuntos necesarios para tener una vida saludable y placentera.

Las cosas se agravan cuando hay que defenderse de los ataques de los mismos colegas, que no tienen fundamento en el conocimiento de lo sucedido, sino en las historias amarillistas que suelen comunicar los medios de comunicación masivos. Se parece a la película denominada “Durmiendo con el enemigo”.

Como les sucede a los enfermeros, los bomberos, los maestros, los jueces municipales, los policías, los contadores son necesarios, pero no se les concede reconocimiento social ni económico.

Mientras tanto son muchísimos los trabajos que no han merecido reparos y muchos también los contadores que tratan de hacer bien sus encargos. Es hora de luchar por la objetividad y poner mordaza a los especuladores. La profesión es importante pero siempre que esté en manos justas.

Hernando Bermúdez Gómez

 

De Computationis Jure Opiniones
Número 4929, Marzo 16 de 2020

 

Tomado de: https://www.javeriana.edu.co/personales/hbermude/contrapartida/