Trabajar para dos personas al mismo tiempo puede ser complejo. El mayor reto en este escenario es superar problemas para priorizar los encargos e identificar cuál de ellos solucionar primero.

La idea de ‘dividirse en dos’ es cada vez más común, porque así lo promueven las empresas y por ser sinónimo de un ingreso extra. Hoy 31% de los mexicanos aunque tiene trabajo de tiempo completo busca actividades adicionales para aumentar sus ingresos, según el informe Comportamiento del Trabajo 3.0 de la firma Nubelo.

Por natural que resulte atender a más de un superior, si no existe una estrategia puede ser desestabilizador. Sin organización, establecimiento de prioridades y fijación de límites, puede ser la antesala de tensión, frustración y sensación de injusticia para el empleado, señaló Olga Castanyer, psicóloga especialista en terapia conductual.

Reportar a dos o más personas pone a prueba la seguridad en uno mismo y en la capacidad de dar buenos resultados, agregó Castanyer.

“No puedes pretender, entonces, agradar con perfección a todos, eso es algo común ante dos proyectos, dar muestras de ‘extra’ responsabilidad laboral, como diciendo puedo con esto”, precisó Mariana Rodríguez, coach de la firma Impel. La desventaja, sin embargo, es que cada uno de los jefes te tratará como si él fuera único.

Para no perder el control, emocional y laboral, es importante definir qué jefe ocupa el primer lugar en tu lista y por qué (dinero, posibilidades de crecimiento, flexibilidad laboral). “Puedes parecer mercenario, pero es necesario definir quién ayuda en tu carrera, cómo, en cuánto tiempo”, dijo la coach de Impel.

A partir de esa decisión establece cómo te comunicarás y darás resultados a cada uno, indicó Olga Castanyer. Los jefes, aun cuando sean de la misma compañía, tienen diferentes expectativas y lo que cautiva a uno, enfada o frustra al otro, así que es clave establecer el esquema laboral, argumentos y hasta la retroalimentación que promoverás con cada parte, señaló Rodríguez.

Otra clave para sobrevivir a varios jefes es poner límites. “La angustia con la que vive quien trabaja para dos es no querer traicionar”, comentó Olga Castanyer. Establecer tiempos y aclarar hasta qué punto tienes injerencia o lealtad con los proyectos frena ese tipo de pensamientos.

Siempre habrá un jefe que insista en supervisar todo o demande más atención y eso puede alterar tiempos de entrega, calidad de resultados y tu salud, refirió Olga Castanyer. Antes de pretender ampliar las jornadas de trabajo en fin de semana, revisa estas sugerencias:

1. Evita el impulso perfeccionista. Al querer atender con la misma atención a todos, muchos colaboradores en lugar de ‘frenar’ y definir qué asunto requiere prioridad, “les da por hacer exhibiciones de valía”, señaló Castanyer. Si estableciste límites evita sobrepasarlos por quedar bien o por demostrar algo que nadie te pide cumplir.

2. Uno de los jefes quiere un ‘extra’. Fija hasta dónde llegan tus responsabilidades en un proyecto (por ejemplo entregar en cierta fecha un reporte) y qué es aquello que no te corresponde hacer. Si te aferras a tener una respuesta a todas las presiones que haga cada jefe, llega el momento en que no podrás cumplir con los compromisos adquiridos y quedarás mal.

3. Practica la asertividad. Ante demandas que, de antemano, sabes que no podrás cumplir, lo primero es decir un “no” directo, a fin de evitar sobrecargarse con nuevos planes. Si te atemoriza quedar mal con ese jefe, puedes acudir a respuestas de “aplazamiento asertivo”, como: “hago lo que puedo y quedará listo en determinada fecha”. A veces no se puede ser sincero ante preguntas inquisitivas, pero tampoco se valen falsas promesas, aclaró Olga Castanyer.

tomado de:https://www.cnnexpansion.com/mi-carrera/2015/06/25/como-reportar-a-dos-jefes-a-la-vez